Satanas y el Éxodo – Las Mentiras de la biblia

LAS PRIMERAS MASACRES Y ASESINATOS EN NOMBRE DE DIOS 

LA GUERRA CON OTRO DIOS

Satán, Hoy caerá la venda de tus ojos, hoy despierta en ti la visión real, hoy veras lo que no veías, desde hoy se abrirá el entendimiento y comprenderás lo que nunca habías comprendido, desde hoy no serás el mismo, serás “LIBRE”

La magia del engaño, el encantamiento de que te cegó, ya no tendrá poder sobre ti, cuando mires y leas, se estremecerá tu espíritu, abrirás los ojos y veras tu realidad.

El camino hacia la luz no siempre es fácil y menos cuando se despierta de un estado de zombi en el cual se estuvo durante muchos, creyendo, aceptando, sin derecho a dudar.

Es fácil ver como se sometió la mente, en un proceso de entrenamiento mental, películas, libros, comentarios, una y otra vez repitiendo lo mismo, una y otra vez, lavando el cerebro, una tras otra generación, caminando inerte en la misma creencia. Salir de eso será difícil, toda libertad lo es, pero ¡Vale la Pena!

Busque su biblia compare, comprenda que sus ojos verán lo nunca vieron, aunque allí estuviera.

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VIAJE AL APOCALIPSIS 

Copyright © 1999

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ÉXODO DE MASACRES

JEHOVÁ Y EGIPTO

Bienvenidos a otro paisaje que tiene entornos muy confusos y verdades que pueden ser peores que espinas, así que se sugiere precaución al igual que mucho cuidado por donde se camina, ante cualquier detalle sospechoso hay que analizarlo despacio antes de sacar conclusiones. Para empezar, cambiamos de panorama, y como pueden ver, nos hemos trasladado a hermosos parajes.

En este aparte la influencia extraña hace su aparición, e iniciamos con otra pregunta: ¿Los egipcios no son hijos de Dios? entonces, ¿Quién los creó? Porque se supone que sólo entraron doce tribus del pueblo de Israel y en ningún aparte se hace referencia a los orígenes del pueblo egipcio (aclaro no tengo nada personal en contra de nadie).

Tomando en cuenta que, cuando ellos llegaron los primeros egipcios aclaro, encontraron ya las ruinas de “otros” que nadie tiene la más remota idea de quienes eran y menos quien los creó.

(Éxodo 1:1 al 5)

«Estos son los nombres de los hijos de Israel que entraron en Egipto con Jacob; cada uno entró con su familia: Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar, Zabulón, Benjamín, Dan, Neftalí, Gad y Aser. Todas las personas que le nacieron a Jacob fueron setenta. Y José estaba en Egipto».

Pregunto: ¿Por qué llegaron a Egipto cuando se supone que el mundo estaba deshabitado después del diluvio, si existían muchos lugares a donde poder viajar y llegar?

¿Por qué elegirían a Egipto, o sería que Egipto tenía alguna atracción especial?

Para iniciar, el Valle de Egipto era una región desolada, encontrándose allí los desiertos de Nubia en el alto Egipto y el desierto de Libia en el bajo Egipto. ¿Qué podría tener esto de atractivo? Fuera de la ruinas, todo.

Pues bien, aquí comienzan los problemas; caminemos con sumo cuidado ya que las espinas y las sorpresas harán su aparición, y es de destacar que en el caso de Egipto sí tenía y muchas. Así que viajemos al Valle de Gizeh y veamos lo ocurrido.

Trayendo un aparte del capítulo anterior donde los extraterrestres dejaron sus huellas, encontraremos algo que nos hará pensar, pero cuidado con aquellas cosas que se tratan de ocultar.

Según la historia egipcia ellos tenían su propio Dios creador, lo cual ya nos permite ver el porqué de los celos entre Jehová y Tutmoasis conocido entre los egipcios como «Bienhechor de Mundos y Servidor del Sol», ya que ellos tenían serios argumentos para sentirlo así, veamos:

El Dios Tutmoasis o Moeris utilizó su sabiduría no precisamente para destruir la creación sino para mejorarla, así que construyó el río Nilo que abastece todo Egipto, haciéndolo un sitio de incomparable belleza y de igual forma transformó el pantano de «El Fayum».

En diferentes apartes de la biblia el tal dios de poder demuestra su ira y soberbia… para atacar al dios de los egipcios.

En Ezequiel

Jehová llama a Ezequiel y le dice:

(Ezequiel 29:3) 

         «Habla, y di: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo estoy contra ti, Faraón rey de Egipto, el gran dragón que yace en medio de sus ríos, el cual dijo: Mío es el Nilo, pues yo lo hice».

Y más adelante lo reafirma, pero ya con amenazas incluidas.

         (Ezequiel 29:9 y 10)

«Y la tierra de Egipto será asolada y desierta, y sabrán que yo soy Jehová; por cuanto dijo: El Nilo es mío, y yo lo hice. Por tanto, he aquí yo estoy contra ti, y contra tus ríos; y pondré la tierra de Egipto en desolación, en la soledad del desierto, desde Migdol hasta Sevene, hasta el límite de Etiopía».

Dichas amenazas nos hacen ver cómo Jehová se convirtió en un enemigo implacable de los egipcios, y lo que advierte no es un juego y mucho menos que no lo manifiesta con diplomacia, sino de una forma bastante bárbara, que personalmente creo que no puede ser atribuida a un dios de amor, si no a un verdadero sanguinario. A manera sólo de información veamos la brutal amenaza dicha a Ezequiel:

(Ezequiel 30:4 y 5)

«Y vendrá espada a Egipto, y habrá miedo en Etiopía, cuando caigan heridos en Egipto; y tomarán sus riquezas, y serán destruidos sus fundamentos. Etiopía, Fut, Lud, toda Arabia, Libia, y los hijos de las tierras aliadas, caerán con ellos a filo de espada».

Por un momento analice estas escenas de tanta destrucción y muerte de forma muy sanguinaria y todo esto solamente por los celos del río. Nuevamente dice:

(Ezequiel 30:12 y 13)

         «Y secaré los ríos, y entregaré la tierra en manos de malos, y por mano de extranjeros destruiré la tierra y cuanto en ella hay. Yo Jehová he hablado. Así ha dicho Jehová el Señor: Destruiré también las imágenes, y destruiré los ídolos de Menfis; y no habrá más príncipe de la tierra de Egipto, y en la tierra de Egipto pondré temor».

(Ezequiel 31:4)

         «Las aguas lo hicieron crecer, lo encumbró el abismo; sus ríos corrían alrededor de su pie, y a todos los árboles del campo enviaba sus corrientes». 

Y por si quedaban dudas del terror y la veracidad de la amenaza:

(Ezequiel 32:3 al 7)

         «Así ha dicho Jehová el Señor: Yo extenderé sobre ti mi red con reunión de muchos pueblos, y te harán subir con mi red. Y te dejaré en tierra, te echaré sobre la faz del campo, y haré posar sobre ti todas las aves del cielo, y saciaré de ti a las fieras de toda la tierra.

         Pondré tus carnes sobre los montes, y llenaré los valles de tus cadáveres. Y regaré de tu sangre la tierra donde nadas, hasta los montes; y los arroyos se llenarán de ti. Y cuando te haya extinguido, cubriré los cielos, y haré entenebrecer sus estrellas; el sol cubriré con nublado, y la luna no hará resplandecer su luz».

Huy que miedo…!!!

Y para afirmar su ego y su megalomanía dice:

         (Ezequiel 32:15)

         «Cuando asuele la tierra de Egipto, y la tierra quede despojada de todo cuanto en ella hay, cuando mate a todos los que en ella moran, sabrán que yo soy Jehová».

Pero ¿por qué había tanto problema? Como hemos visto, las tribus de Israel entraron libres a Egipto y de igual forma se hubieran podido marchar si eso desearan, pero puede ser que tuvieran el interés de tomar para sí los beneficios de Egipto (y eso fue lo que realmente los hizo permanecer en ese lugar), pero tiempo después se arrepintieron y Jehová nombró al «comisionado» Moisés para sacar su pueblo de Egipto.

¿Tiene afán?

Satán dice; son más de dos mil años de engaño, dos mil años donde la ceguera mental ha destruido generaciones siguiendo a un miserable de destrucción, de sometimiento, dos mil años no se liberan en un minuto. Con paciencia mira… lo que el infierno te revela… lee y saca tus conclusiones.

SATÁN Y EL IMPOSTOR DE MOISÉS

PUEBLO ELEGIDO:

MOISÉS, JACOB Y JOSÉ

Veamos en un vuelo rasante y de reconocimiento algunos apartes de la supuesta historia de Moisés, ya que esta leyenda aparece en diferentes textos de algunas culturas como lo veremos al finalizar este capítulo.

las mentiras de la biblia y exodo OfiucoPara iniciar, Israel no existía como lugar geográfico sino como el nombre dado a Jacob después de luchar cuerpo a cuerpo con «dios».

Debemos aclarar que Jacob y su descendencia habitaba la región de Canaán y que por ofrecimiento de dios le entregaría la bella tierra de Egipto, lugar donde los Madianitas vendieron a Potifar (un oficial del faraón) el hijo preferido de Jacob: José. Debemos recordar que fueron los propios hermanos de José los que lo vendieron.

         (Génesis 32:24 al 30)

         «Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba. Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba. Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices. Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob.

         Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido. Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y el varón respondió: ¿Por qué me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí. Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma».

Teniendo en cuenta que el Pentateuco es atribuido a Moisés, habría que ver ¿Quién fue el testigo de la pelea de Dios con Jacob de donde nace toda la historia de Israel, que aún, Moisés se llega a contradecir en sus propios escritos?

(¡Y se supone que son por inspiración divina!).

Según el Génesis (sin entrar a transcribirlo), narra una gran hambruna en la tierra, exceptuando la región de Egipto, dice:

         (Génesis 45:6 al 8)

         «Pues ya ha habido dos años de hambre en medio de la tierra, y aún quedan cinco años en los cuales ni habrá arada ni siega. Y Dios me envió delante de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación.

         Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón y por señor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto».

Nos damos cuenta, que Egipto contaba con bastantes riquezas y alimentos al ser una tierra fértil y próspera; y, muy al contrario, el Faraón no tenía nada en contra de ellos. Esta referencia nos hace pensar: ¿De dónde nació la ira de Jehová en contra de Egipto? Vamos a darnos cuenta, que, cuando uno da la mano hay quienes, como dice el dicho, «se toman hasta el codo» (esto es lo que llamo mal agradecidos). Veamos:

Satán dice; no es, así paga el diablo a quien bien le sirve, “ASÍ PAGA DIOS a quien bien le ofrenda”

Ofrecimiento

         (Génesis 45:17 al 20)

         «Y dijo Faraón a José: Di a tus hermanos: Haced esto: cargad vuestras bestias, e id, volved a la tierra de Canaán; y tomad a vuestro padre y a vuestras familias y venid a mí, porque yo os daré lo bueno de la tierra de Egipto, y comeréis de la abundancia de la tierra.       

         Y tú manda: Haced esto: tomaos de la tierra de Egipto carros para vuestros niños y vuestras mujeres, y traed a vuestro padre, y venid. Y no os preocupéis por vuestros enseres, porque la riqueza de la tierra de Egipto será vuestra».

Aquí podemos notar la generosidad del Faraón, la cual no fue rechazada ni por Jacob ni por su familia, y el Faraón cumplió su promesa, dándoles las riquezas y abundancia de Egipto. Aquí se acomoda la situación, «obteniendo ganancias sin trabajo», miremos lo que hace el poder de la oratoria y de la convicción (algo que ya hemos visto en algunos políticos)

         (Génesis 46:1 al 4)

         «Salió Israel con todo lo que tenía, y vino a Beerseba, y ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac. Y habló Dios a Israel en visiones de noche, y dijo: Jacob, Jacob. Y él respondió: Heme aquí.

         Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación. Yo descenderé contigo a Egipto, y yo también te haré volver; y la mano de José cerrará tus ojos. Y tomaron sus ganados, y sus bienes que habían adquirido en la tierra de Canaán, y vinieron a Egipto, Jacob y toda su descendencia consigo».

Si nos damos cuenta, la promesa de una nación fue hecha después del ofrecimiento del Faraón, así que carece de valor, y fuera de esto no sabemos a cuál dios se hace referencia si al dios con que luchó Jacob o al dios que pidió como prueba el sacrificio de Isaac.

De igual forma hasta aquí no se ha visto ningún desprecio del Faraón hacia Israel. Muy al contrario, José pagó haciendo grandes negocios hasta llegar supuestamente a tener tanto dinero para comprar, según la biblia, la tierra de Egipto, no para él sino para el Faraón.

         (Génesis 47:23)

         «Y José dijo al pueblo: He aquí os he comprado hoy, a vosotros y a vuestra tierra, para Faraón; ved aquí semilla, y sembraréis la tierra».

Al parecer José y Faraón hicieron un buen negocio ante la escasez de alimento, al hacer referencia o un poco de historia, después muere Jacob al igual que José quien es enterrado en Egipto, hasta aquí todo aparentemente normal, pero… ya veremos.

         Hay que mirar por qué se inició este rechazo de Jehová hacia Egipto, según los textos de la Biblia, después de una buena relación los israelitas se multiplicaron y crecieron.

(Éxodo 1:7)

         «Y los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron, y fueron aumentados y fortalecidos en extremo, y se llenó de ellos la tierra».

Inventos y acomodaciones a la fuerza o falsos positivos para iniciar una guerra, algo que muy bien aprendieron algunos políticos.

Y se supone que eran muchos, aquí se nota otra serie de contradicciones en los supuestos argumentos del rey de Egipto que (según la biblia) no conocía a José, si este fue un personaje tan importante que llegó incluso a comprar a Egipto para el Faraón, pues debió quedar su nombre grabado históricamente. Pero veamos cómo se acomodan las cosas.

(Éxodo 1:8 y 9)

         «Entretanto, se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocía a José; y dijo a su pueblo: He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros».  

Es claro que esto se debe a una acomodación nada lógica y sí muy diciente de la falsedad con la cual se trata de hacer ver una situación muy grave con argumentos demasiado ridículos; si el pueblo de Israel era tan grande, difícilmente serían sometidos a una supuesta esclavitud que en Egipto nunca existió como lo veremos más adelante.

Aunque las películas así lo muestren y en los colegios así lo enseñen, así no fue.

Para justificar el texto, y ser la excusa perfecta de las acciones de un rey y no de un Faraón en beneficio de Jehová se narran inverosímiles acontecimientos con una trama de violencia y maldad la cual lleva el sello de la destrucción.

Es allí donde hace su aparición Moisés, nombre muy parecido a Tutmoasis el bienhechor del mundo, también conocido como Moeris. La leyenda de Moisés existe en muchas culturas como lo veremos posteriormente, y no sería extraño que fuera tomada para acomodar la historia, nuevamente no creo en casualidades.

         Y aclaro una vez más que no tengo nada personal en contra de nadie ni soy portador de ninguna verdad.

¿Recuerda el juego mental para confundir? veamos cómo actúa en la práctica:

(Éxodo 1:15 y 16)

         «Y habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra, y otra Fúa, y les dijo: Cuando asistáis a las hebreas en sus partos, y veáis el sexo, si es hijo, matadlo; y si es hija, entonces viva».

Le sugiero que tenga presente lo de «rey de Egipto»; fuera de esto pregunto: ¿No que el pueblo de Jacob llamado Israel era ya numeroso y había crecido y fortalecido?

Entonces cómo tan sólo «dos» parteras podrían atender a tantas mujeres embarazadas, eso sería posible en una población de escasas 20 personas, pero en toda una nación, lo pongo en duda. Y para mirar cómo se crea un sentimiento inconsciente de protección hacía unos y de aversión a otros, se tocan las fibras del sentimentalismo con «el pobrecitos y el qué perverso» (los buenos y los malos). Técnica de la biblia para despertar sentimientos de compasión y permitir “EL Enema del Cerebro”

(Éxodo 1:19)

         «Y las parteras respondieron a Faraón: Porque las mujeres hebreas no son como las egipcias; pues son robustas, y dan a luz antes que la partera venga a ellas».

         Aquí ya se cambia lo de «rey» por lo de «Faraón» y ocurre que de esta forma se vuelve a encadenar una leyenda con la historia arreglándola de acuerdo con los intereses personales. ¿A cuál rey hacen relación? ¿A cuál Faraón? un suceso tan grave no podría pasar sólo como un comentario sin tener una base sólida de información, no estoy a favor ni en contra de nadie, pero creo que esto se asemeja más a una historia infantil o emula los cuentos de las mil y una noches.

(Éxodo 2:5 y 6)

         «Y la hija de Faraón descendió a lavarse al río, y paseándose sus doncellas por la ribera del río, vio ella la arquilla en el carrizal, y envió una criada suya a que la tomase. Y cuando la abrió, vio al niño; y he aquí que el niño lloraba».

Satán: si es niño matadlo, si es niña que viva, un rey de mentiras y un faraón de mentiras con una hija que no existe y un niño copiado. Así se embrutece el alma.

Es mi defensa infernal, la razón y la lógica.

Y en estas condiciones nace el «pobrecito» Moisés y es adoptado por nada menos que por la hija del Faraón, el mismo que supuestamente los mandó matar, una historia toda tierna y conmovedora, que así no se quiera va a despertar sentimientos de amor hacia Moisés y de venganza hacia el Faraón o rey.

En sí, es una historia muy tierna y con grandes casualidades, ya que la hija del Faraón le trae como nodriza precisamente a la misma mamá, ¡tan dulces!

(Éxodo 2:7 al 9)

         «Entonces su hermana dijo a la hija de Faraón: ¿Iré a llamarte una nodriza de las hebreas, para que te críe este niño? Y la hija de Faraón respondió: Ve. Entonces fue la doncella, y llamó a la madre del niño, a la cual dijo la hija de Faraón: Lleva a este niño y críamelo, y yo te lo pagaré. Y la mujer tomó al niño y lo crió».

         Esto se parece más a una de esas telenovelas rosa que a un acontecimiento histórico, y obvio, esta clase de lectura con sentimientos incluidos se graba más en la memoria de las personas y si se le agrega el dramatismo, pues Moisés acaba de ganar muchos seguidores.

Pero Moisés no es más que una farsa, una mentira, una vulgar y ridícula copia, el plagio sucio de la iglesia.  Para justificar lo injustificable, la barbarie que vendrá más adelante.

Con estos argumentos se inician una serie de situaciones bastante dudosas, las cuales posteriormente se convierten en guerras y luchas por nada, ya veremos; para iniciar, la pelea se produce contra ellos mismos, al sacarlos de una supuesta esclavitud a «otra» tierra prometida la misma de donde habían partido.

Se debería pensar muy bien si la esclavitud fue antes o después, más adelante comprenderemos que aún no ha pasado. Para que los israelitas salieran de Egipto no se utilizó la diplomacia, sino con amenazas.

(Éxodo 3:7 y 8)

         «Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo».

El pueblo de Israel fue «liberado» de Egipto después de una serie de sucesos que ante el poder de las amenazas más parecían juegos de magos (recuerden el viejo truco del bastón que se convierte en serpiente, las plagas, el río de sangre, a propósito, hay leyendas de otros lugares que narran sucesos similares).

Es de aclarar que en Egipto no existía la esclavitud (es decir no existía eso de: «trabajando fatigosamente al ritmo de un látigo»), la mayor parte del trabajo era realizado por la población agrícola que durante cuatro meses al año no tenía nada qué hacer mientras los campos estaban inundados. Y para mantener el pueblo ocupado el resto del tiempo, se educaban y disciplinaban de acuerdo con el conocimiento transmitido por el Dios Toth (o sea el mismo Enoc el que fue llevado a los cielos).

Continuemos, después de abandonar Egipto el pueblo de Jehová comienza a presenciar las demostraciones que son más extraterrestres que divinas. Ya que si fueran de procedencia divina no hubieran ocurrido tantos sucesos de amenazas y presiones, además si fuera el verdadero dios no podría tener un pueblo elegido, todos los pueblos serían iguales ya que todos serían su propia creación, pero… si no era el verdadero dios entonces necesitaría de demostraciones más convincentes y manipuladoras.

Aquí debemos aclarar otras inconsistencias en las afirmaciones que hemos oído para justificar algunos actos de barbarie, así como un supuesto éxodo que nunca existió, más bien se oculta o se trata de tapar una serie de promesas políticas de difícil cumplimiento.

Después de la salida de Egipto de forma extraña (en el capítulo de armas letales veremos que el poder del arca fue la que permitió la separación de las aguas del mar) los israelitas, iniciaron un viaje lleno de muchas situaciones muy comprometedoras, siendo guiados por lo que hoy podríamos considerar una nave extraterrestre.

(Éxodo 13:21 y 22)

         «Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche. Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego».

Esta demostración se podría relacionar con el primer avistamiento ovni (si se nos olvidó: OBJETO VOLADOR NO IDENTIFICADO), ya que parece que eso era realmente la nube de Jehová. De igual forma es fácil suponer que el maná era de fabricación terrestre más que divina, ya hablamos, que, si fuera dios ningún suceso de estos hubiera existido porque no sería necesario.

La primera era de oscurantismo

Durante cuarenta años vagaron por el desierto (¿sería que se perdieron?) o quizá las generaciones cambiaron sus conceptos ancestrales para aceptar los impuestos sin permitirse ver otras alternativas, enseñanzas que fueron impuestas con temor y terror, y con bastantes celos. Y por si se duda, veamos lo que dice Jehová en su advertencia (éstos son celos ¿o no?).

(Éxodo 20:3 al 5)

«No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.  No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen». 

Ante esto ¿quién podría decir algo?, más parecen las advertencias de esposo y recién casado; con estas amenazas nadie se atrevería a nada, pero extraño, el Faraón cuando recibió a José y a toda su familia sólo se limitó a ofrecerles la abundancia de sus tierras sin ninguna condición.

Aún más, ¿será que Jehová tenía conocimiento de otras especies de vida que moran en las profundidades de la tierra, y con forma de serpiente? de acuerdo con su advertencia parece que sí, quizá Julio Verne a la final no esté tan equivocado y haya alguna especie de vida extraterrestre en el fondo del mar como de la tierra, y no estemos lejos de encontrarnos con el capitán Nemo y su Nautilus.

(Éxodo 20:18)

         «Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos, y el sonido de la bocina, y el monte que humeaba; y viéndolo el pueblo, temblaron, y se pusieron de lejos».

¿Qué sería ese extraño aparato? Nuevamente ese extraño Objeto Volador No Identificado. ¿Sería que la única forma de controlarlos era haciendo alarde del rugir de esa nave? ¡Qué exhibición tan llena de protagonismo!

         Si nos detenemos a pensar un momento, analizando todas las leyes, nos encontramos con una forma de manejo mental donde en forma paulatina se ha ido alimentando constantemente el rechazo al extranjero, estimulando el ego de los seguidores, convirtiéndolos en el pueblo «elegido de dios», con la supuesta promesa de ser los dueños de la tierra.

Son sólo promesas incumplidas, recuerdan que ya se había ofrecido anteriormente la tierra de Egipto, acomodando la situación a su beneficio porque recordemos que el Faraón ya había hecho lo mismo sin tanto dramatismo.

         ACLARO: QUE NO TENGO NADA EN CONTRA DE NADIE, NI DE NINGUNA RAZA, NI PUEBLO EN ESPECIAL.

         Los comentarios que hago son únicamente con base en la referencia de la misma biblia, así como lo nombrado en el Mahabharata, el Ramayana, el Popol Vuh y los demás libros que narran historias similares en cuanto al origen del mundo, no es mi intención incomodar a nadie.

“Después de reafirmar esta aclaración que considero necesaria por respeto a los lectores, continúo con nuestro análisis”.

Ahora bien, Jehová tenía pretensiones del dominio total sobre su pueblo, en todos sus aspectos:

(Éxodo 23:30)

         «Poco a poco los echaré de delante de ti, hasta que te multipliques y tomes posesión de la tierra».

Y al parecer la multiplicación dio resultado. Pero todo no sólo fue sumisión. Por doquier nació la rebeldía y el rechazo a las normas impuestas, con las consabidas amenazas y castigos por eso. El cambio debió ser brusco, salir de la tierra próspera y rica de Egipto a aguantar hambre en las incomodidades del desierto, por más temor que exista nacen los primeros brotes de rebelión.

Como un descanso en nuestro viaje, veamos algo: primero el dominio creado a través del terror, luego la rebelión y por último el tratar de «comprar» nuevamente seguidores. En la primera oportunidad el pueblo se construyó el famoso becerro de oro para idolatrarlo, cuando Moisés se fue a recibir las tablas de las leyes en el monte Sinaí; este acto no agradó a Jehová y dijo:

(Éxodo 32:7 al 10)

         «Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido. Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto. 

         Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz. Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande».

“Este tipo es un manipulador de… ya no es el pueblo de dios, ahora es el pueblo de Moisés, así que Moisés responda.”

Se… (ya sabe) y se llenó de ira, amenaza de matarlos. Bueno así se impuso la religión solo con muerte y violencia, no con ideas.

El mismo comentario hecho con anterioridad a Jacob (pura demagogia o cuento para ganar adeptos), recordemos:

(Génesis 46:3)

         «Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación».

Y aquí después de Jacob le dice lo mismo a Moisés, no sin antes lucirse, y mostrar su ira y capacidad destructiva; ¡posteriormente lo hace y de qué manera!

Una manera muy fácil de «tirar la piedra y esconder la mano», es decir por si pasa algo es el pueblo de Moisés, y si no, era pueblo de Jehová, recordemos:

(Éxodo 32:7)

«Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido».

¿Será que es pueblo de Jehová solamente cuando le conviene, o cuando lo necesita?… Y dicho pueblo para reivindicarse del acto de rebeldía, debió aceptar la penitencia que Moisés les impuso, así no fuera del total agrado ya que sólo los de la tribu de Leví se consagraron a Jehová de forma muy particular, y sólo esa tribu podía hacerlo ya que eran los parientes de la cual nació Moisés, el resto no aceptó nada, prefirieron morir y veamos cómo:

Satán: ¿es dios? Me culpan del mal y de la desgracia, hoy es mi turno de las ideas, la razón y la lógica, hoy sus ojos ven la verdad, así comienza la desgracia de esta doliente humanidad sometida por un libro, impuesta como puede leerlo… actos que provienen de dios… y del cielo, no del averno y del demonio. Mi defensa es la razón destruyendo la fe. ¿Quién es el destructor de almas y vida?

Lea lo dicho en  el siguiente aparte, lea y mire sin el velo de la “fe” la barbarie de dios y sus caprichos, las matanzas, ¿es ese su dios que tanto ama y confía?

Coja su biblia y que sus ojos vean… no el infierno si no el cielo…

Consagración a dios con la primera matanza ordenada por dios.

(Éxodo 32:26 al 29)

         «Se puso Moisés a la puerta del campamento, y dijo: ¿Quién está por Jehová? Júntese conmigo. Y se juntaron con él todos los hijos de Leví.         Y él les dijo: Así ha dicho Jehová, el Dios de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo; pasad y volved de puerta a puerta por el campamento, y matad cada uno a su hermano, y a su amigo, y a su pariente.

         Y los hijos de Leví lo hicieron conforme al dicho de Moisés; y cayeron del pueblo en aquel día como tres mil hombres. Entonces Moisés dijo: Hoy os habéis consagrado a Jehová, pues cada uno se ha consagrado en su hijo y en su hermano, para que él dé bendición hoy sobre vosotros».

“¿Consagrar a dios, es matar a su hermano, a su padre a su madre, pasarlos a espada, puede imaginar la barbarie de ese momento?”

         Después de leer esto, pensemos por un momento, qué pueblo puede ser el que se destruye a sí mismo, y de esta manera. Todo por seguir a un dios de mentiras, la verdad

Posteriormente se inician los nuevos pactos o tratos entre Jehová y su pueblo, pero… ¿Acaso no destruyó a Sodoma y Gomorra por algo menos insignificante? Entonces a pesar de todo, al pueblo se le deben brindar otras oportunidades, pero después de una matanza tan salvaje como la anterior ¡quién dice algo!

Sin embargo, al pueblo hay que hacerle creer que todo está bien.

(Éxodo 34:4 al 6)

         «Y Moisés alisó dos tablas de piedra como las primeras; y se levantó de mañana y subió al monte Sinaí, como le mandó Jehová, y llevó en su mano las dos tablas de piedra. Y Jehová descendió en la nube, y estuvo allí con él, proclamando el nombre de Jehová.

         Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad». 

  Dice Satán: Fuerte, misericordioso, piadoso, tardo para la ira, y grande y misericordia, el infierno está lleno de los asesinos desalmados enviados por dios, el dios mismo, no cabría en el infierno, de la destrucción que ha creado. .

Pero la dicha no duró mucho y una vez más el pueblo no acepta y se rebela, preferían la muerte a aceptar tanto ultraje. Y otra vez ante la ausencia de Moisés se unen y rechazan lo impuesto.

Fuerte, misericordioso, piadoso, tardo para la ira… mira lo que sigue y concluye… dice Satán.

(Deuteronomio 9:7)

         «Acuérdate, no olvides que has provocado la ira de Jehová tu Dios en el desierto; desde el día que saliste de la tierra de Egipto, hasta que entrasteis en este lugar, habéis sido rebeldes a Jehová».

Y como en un círculo de nunca acabar, una vez más se hacen las paces.

(Deuteronomio 10:1 y 12, 11:1 y 2)

         «En aquel tiempo Jehová me dijo: Lábrate dos tablas de piedra como las primeras, y sube a mí al monte, y hazte un arca de madera. Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.

         Amarás, pues, a Jehová tu Dios, y guardarás sus ordenanzas, sus estatutos, sus decretos y sus mandamientos, todos los días. Y comprended hoy, porque no hablo con vuestros hijos que no han sabido ni visto el castigo de Jehová vuestro Dios, su grandeza, su mano poderosa, y su brazo extendido»

Lo que nadie imaginaba sería el terror que vendría escondido en el extraño aparato que estaría oculto dentro del arca, que era utilizado para la disciplina y el castigo sin compasión, en un capítulo posterior lo analizaremos.

Y así se continúa en un juego de amenazas y perdones, acompañados de una serie de matanzas y destrucciones para lograr la supuesta reivindicación y sumisión del pueblo para con su «Dios». Aquí en este punto realicemos un alto para preguntarnos: ¿Quién era realmente Jehová?

Para lograr descifrar el mensaje del Apocalipsis se deben ver las raíces que lo forman y descubrir cada rama, que nos dé una pauta para lograr establecer la relación con la historia, y qué mejor que unir el final con el comienzo, ya que como dice el adagio: «Por el fruto se conoce el árbol».

Miremos otros documentos bien interesantes que dan una idea de cómo se creo el lavado de cerebro de esta humanidad.

MIRE DE DONDE NADA LA HISTORIA DE MOISÉS, OTRA DE LAS MENTIRAS E LA IGLESIA.

LIBRO MAHABHARATA

Es la narración de un personaje muy similar a Moisés que se encuentra en el libro Adi Parva (página 34):

«Cuando abrió los ojos contempló ante ella un milagro. Los rayos del sol crearon un sendero de luz a lo largo de la superficie del río, cegando a la jovencita con su brillo, y el sol mismo apareció junto a ella. Allí estaba mirándola con una sonrisa juguetona. Kunti estaba muy complacida con el éxito de su invocación y sonrió muy feliz dando palmadas de alegría. El sol, aún sonriente le dijo:

         Es evidente que no has comprendido el verdadero significado de las palabras del sabio cuando te enseñó el mantra. Te dijo que «cualquier Dios al que invocases vendría por ti.» Eso significa que el Dios vendría para tomarte y darte un hijo tan bello como él mismo. Kunti estaba muy asustada: Soy tan sólo una jovencita y estoy soltera, ¿qué pensará el mundo de mí? ¿qué dirá mi padre? Le romperá el corazón saber que ya no soy virgen.

         El sol estaba encantado con la ternura de aquella niña que apenas era una mujer. Le sonrió infundiéndole seguridad y le habló con palabras dulces: No temas, después de que nazca el niño serás virgen de nuevo, nadie sabrá nada de este incidente. Con el tiempo Kunti tuvo un hijo. No sabía qué hacer con él, pues estaba muy preocupada por su reputación.

         A través de la ventana veía fluir plácidamente las aguas del río mientras que en su corazón se debatía una tormenta. Por fin se decidió y envolviendo al niño en una tela de seda lo depositó en una caja de madera y lo llevó a la orilla del río. Allí dejó la caja flotando sobre las aguas y regresó a su habitación. A través de la ventana vio cómo la caja se alejaba arrastrada por las aguas separándose más y más de ella.

         En su corazón sentía una gran tristeza y un gran amor por aquella vida que había abandonado en el corazón del río, para verla perderse en la distancia. De sus ojos fluyeron lágrimas y levantando en súplica sus manos hacia el sol dijo entre sollozos: Por favor mi señor, protégele y no dejes que nada malo le pase».

Hagamos una pequeña comparación con la Biblia a ver usted que opina:

(Éxodo 2:1, 5 y 6)

         «Un varón de la familia de Leví fue y tomó por mujer a una hija de Leví, la que concibió, y dio a luz un hijo; y viéndole que era hermoso, le tuvo escondido tres meses. Pero no pudiendo ocultarle más tiempo, tomó una arquilla de juncos y la calafateó con asfalto y brea, y colocó en ella al niño y lo puso en un carrizal, a la orilla del río.

         Y la hija de Faraón descendió a lavarse al río, y paseándose sus doncellas por la ribera del río, vio ella la arquilla en el carrizal, y envió una criada suya a que la tomase. Y cuando la abrió, vio al niño; y he aquí que el niño lloraba».

¿Sería que una versión fue tomada de otra? Difícilmente el mismo suceso se repite en dos culturas distintas, contando con la época y que tengan el mismo contenido, es bastante extraño, me abstengo de hacer cualquier comentario al respecto, le dejo a usted para que saque sus propias conclusiones.

         Veamos otro aparte que también tiene mucha relación con algo que ya hemos visto, en cuanto al éxodo de un pueblo (página 375):

Dice el Mahabharata

«Toda vuestra fortuna depende de lo que digan los dados, esta vez el ganador será el señor de toda la tierra de los Kurus. El perdedor tendrá que vivir en el bosque durante doce años y pasar un año más oculto, no debe ser reconocido, si de algún modo se revelase su identidad, deberá permanecer doce años más en el bosque.

         Los pándavas se prepararon para el exilio, vistiéndose con atuendos hechos de cortezas de árboles y piel de ciervo, como era la costumbre.

         Todos los ciudadanos de Hastinapura querían acompañar a los pándavas al bosque. Como Shri Rama cuando se iba de Ayodhya, nuestro querido Yudishthira, con lágrimas en sus ojos se opuso y les invitó a volver a sus casas. Pude ver cómo la gente se secaba los ojos lagrimosos, unos con sus vestidos, otros con los puños de sus ropas y algunos con las manos.  

         Trataban de seguir a los pándavas con su mirada, pero ni siquiera podían hacer eso porque las lágrimas les cegaban. Vi a Yudishthira caminar con su rostro cubierto con la parte superior de su vestido. Vi alejarse a Bhima, mirando todo el tiempo sus dos poderosas manos. Vi a Arjuna esparciendo tierra sobre sus pisadas durante todo el camino mientras seguía a su hermano. Vi a Sahadeva con su rostro ennegrecido con tizne y a Nakula, con su cuerpo cubierto de polvo y cenizas. También vi a la hermosa Draypadi con su pelo largo y perfumado cubriéndole su cara, lloraba todo el tiempo. Siguiendo a estos seis, vi a su guru Dhaumya que estaba arrancando hierba kusa mientras recitaba los versos del sagrado Sama Veda; versos en alabanza de Rudra y Yama.

         Yudishthira adoró al Sol poniendo todo su ser en ello, en total concentración sin comer ni dormir. El Sol estaba contento con sus ruegos y se le apareció en persona diciéndole:   

         Estoy complacido contigo y tu deseo de agradar a otros. Ya que estás decidido a realizar esta penitencia por esta única razón, te daré comida durante estos doce años. Aquí te entrego este recipiente de cobre. Consérvalo, pues siempre estará lleno. Tan pronto como Draypadi comience a servir, sacando el alimento del recipiente, obtendrá tanta comida como quiera. Su prodigalidad es infinita».

(Éxodo 3:7 y 8)

         «Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo».

Extraño parecido, en los famosos éxodos y como veremos más adelante, las grandes guerras se producen posteriormente a este suceso.

Pero lo que es más curioso (lo comprobaremos en el siguiente documento) y que nos hará pensar en lo que realmente ocurrió quién sabe dónde; pero que definitivamente fue un suceso conocido por todas las culturas, aunque algunas le cambien nombres o los acomoden a sus conocimientos, en el fondo se nota que hacen relación al mismo suceso.

Tenemos que tener en cuenta el tiempo transcurrido desde ese momento hasta nuestros días y fuera de eso que la tradición pasó de una generación a otra de forma verbal, es obvio que se fuera adulterando hasta perder su pureza; cuando se conoció la escritura se plasmaría la última versión incluyendo las acomodaciones y los cambios realizados.

No puedo dejar de lado que lo mismo haya ocurrido con la biblia, y que su verdadero sentido haya sido adulterado, como lo iremos viendo en los diferentes capítulos, la información se ha tergiversado y acomodado más con fines manipuladores que con el verdadero sentido de transmitir y dar a conocer la historia.

Al ser difícil tener acceso a los documentos de otras culturas casi no me queda duda que en el fondo son similares a las aquí expuestas.

LIBRO POPOL VUH

Son unos comentarios respecto al éxodo de un pueblo por mandato de un ser superior (página 50):

         «Ahora bien, Hun-Hunahpú y Vucub-Hunahpú se ocupaban solamente de jugar a los dados y a la pelota todos los días; y de dos en dos se disputaban los cuatro cuando se reunían en el juego de pelota.

         ¿Qué están haciendo sobre la tierra? ¿Quiénes son los que la hacen temblar y hacen tanto ruido? ¡Que vayan a llamarlos! ¡Que vengan a jugar aquí a la pelota, donde los venceremos! Ya no somos respetados por ellos, ya no tienen consideración ni miedo a nuestra categoría, y hasta se ponen a pelear sobre nuestras cabezas, dijeron todos los de Xibalbá».

         También es de resaltar la siguiente narración que habla sobre las penurias de un pueblo y la ayuda que un ser superior les brindó (páginas 109 a 113):

«Pero no perecieron las tribus cuando llegaron, aunque se morían de frío.  Había mucho granizo, lluvia negra y neblina, y hacía un frío indescriptible. Hallábase todas las tribus temblando y tiritando de frío cuando llegaron a donde estaban Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam. Grande era la aflicción de sus corazones y tristes estaban sus bocas y sus ojos. 

         En seguida llegaron los suplicantes a presencia de Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam. ¿No tendréis compasión de nosotros, que solamente os pedimos un poco de vuestro fuego? ¿Acaso no estábamos juntos y reunidos? ¿No fue una misma nuestra morada y una sola nuestra patria cuando fuisteis creados, cuando fuisteis formados? ¡Tened, pues, misericordia de nosotros!, dijeron.

         Hubo, sin embargo, una tribu que hurtó el fuego entre el humo, y fueron los de la casa de Zotzil.  El dios de los cakchiqueles se llamaba Chamalcán y tenía la figura de un murciélago.

         Cuando pasaron entre el humo, pasaron suavemente, y luego se apoderaron del fuego. No pidieron el fuego los cakchiqueles porque no quisieron entregarse como vencidos, de la manera como fueron vencidas las demás tribus cuando ofrecieron su pecho y su sobaco para que se los abrieran. Y ésta era la abertura que había dicho Tohil: que sacrificaran a todas las tribus ante él, que se les arrancara el corazón del pecho y del sobaco.

         Turnábanse para ver la grande estrella que se llama Icoquih, y que sale primero delante del sol, cuando nace el sol, la brillante Icoquih, que siempre estaba allí frente a ellos en el Oriente, cuando estuvieron allá en la llamada Tulán-Zuiva, de donde vino su Dios         

         No fue aquí, pues, donde recibieron su poder y señorío, sino que allá sometieron y subyugaron a las tribus grandes y pequeñas, cuando las sacrificaron ante Tohil y le ofrendaron la sangre, la sustancia, el pecho y el costado de todos los hombres.

         A Tulán, les llegó al instante su poder; grande fue su sabiduría en la oscuridad y en la noche.    Luego se vinieron, se arrancaron de allá y abandonaron el Oriente.  Esta no es nuestra casa, vámonos y veamos dónde nos hemos de establecer, dijo entonces Tohil.

         Cada una de las tribus se levantaba continuamente para ver la estrella precursora del sol. Esta señal de la aurora la traían en su corazón cuando vinieron de allá del Oriente, y con la misma esperanza partieron de allá, de aquella gran distancia, según dicen en sus cantos hoy día. 

         Allá se reunieron a esperar que amaneciera y a observar la salida de la estrella que llega primero delante del sol, cuando éste está a punto de nacer. De allá venimos, pero nos hemos separado, decían entre sí.

         No está bien claro, sin embargo, cómo fue su paso sobre el mar; como si no hubiera mar pasaron hacia este lado, sobre piedras pasaron, sobre piedras en hilera sobre la arena. Por esta razón fueron llamadas Piedras en hilera, Arenas arrancadas, nombres que ellos les dieron cuando pasaron entre el mar, habiéndose dividido las aguas cuando pasaron».

         En este aparte es de resaltar la similitud con la narración de Moisés y el paso del Mar Rojo.

         (Éxodo 14:21)

         «Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche y volvió el mar en seco y las aguas quedaron divididas».

         «Y sus corazones estaban afligidos cuando conferenciaban entre sí, porque no tenían qué comer, sólo un trago de agua que bebían y un puñado de maíz.

         ¿No sería una desgracia para vosotros que fuéramos aprisionados por los enemigos en estos muros donde nos tenéis vosotros los sacerdotes y sacrificadores? Ponednos, pues, a cada uno en lugar seguro, dijeron cuando hablaron. Muy bien. Nos marcharemos, iremos en busca de los bosques, contestaron todos.

         A continuación, cada uno tomó y se echó a cuestas a su Dios. Así llevaron a Avilix al barranco llamado Euabal-Ziván, así nombrado por ellos, al gran barranco del bosque que ahora llamamos Pavilix, y allí lo dejaron. En este barranco fue dejado por Balam-Acab.

         En orden fueron dejándolos. El primero que dejaron así fue Hacavitz, sobre una gran pirámide colorada, en el monte que se llama ahora Hacavitz. Allí fue fundado su pueblo en el lugar donde estuvo el Dios llamado Hacavitz.

         Tranquilos estaban respecto a ellos los corazones de Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam. No sentían ansiedad en su pecho por los dioses que habían recibido y traído a cuestas cuando vinieron de allá de Tulán-Zuiva, de allá en el Oriente».

Lo que veremos en la próxima escala nos hará detenernos a evaluar una serie de circunstancias que no se pueden atribuir a Dios; y sí a algún extraterrestre que se aprovechó de la ingenuidad de un pueblo, el cual asombrado ante lo desconocido lo divinificó convirtiéndole en Dios.

Veamos ahora un tema relacionado con un éxodo intergaláctico (página 107):

         «Y entonces llegaron todos los pueblos, los de Rabinal, los cakchiqueles, los de Tziquinahá y las gentes que ahora se llaman Yaquis. Y allí fue donde se alteró el lenguaje de las tribus; diferentes volviéronse sus lenguas. Ya no podían entenderse claramente entre sí después de haber llegado a Tulán. Allí también se separaron, algunas hubo que se fueron para el Oriente, pero muchos se vinieron para acá.

         Y sus vestidos eran solamente pieles de animales; no tenían buenas ropas qué ponerse, las pieles de animales eran su único atavío. Eran pobres, nada poseían, pero su naturaleza era de hombres prodigiosos.

         Cuando llegaron a Tulán-Zuiva, Vucub-Pec, Vucub-Ziván, dicen las antiguas tradiciones que habían andado mucho para llegar a Tulán.

Dice Satán:

La historia mal contada es la historia equivocada, los fines no justifican los medios, sin embargo, aun hoy, existe la creencia absoluta que el mal soy yo, pero que pocos pueden ver sin el velo y el encantamiento que ciega la razón, el temor a pensar, el miedo a confrontar las escrituras, el temor de pecar y caer en la desgracia, venta de terror para no pensar, y si ACEPTAR, ahora la verdad, SU VERDAD, despierta, o ¿prefiere seguir en el Engaño?

El Satanismo es la filosofía de la vida, la libertad de ser, la capacidad de comprender cuál es el verdadero sentido de la libertad.

 

Continuará….

 

 

 

 

 

11 Replies to “Satanas y el Éxodo – Las Mentiras de la biblia”

  1. hola omar esto es una obra de arte fabulosa como poco a poco se derrumba todo lo impuesto por la iglesia me atrevo a comentarte que tengo en mente que hagamos aqui en su portal ofiuco un tema sobre las canciones de la iglesia que son tan pegajosas y manipuladoras que son en verdad duras de sacar de la mente y poco a poco te manipulan con las canciones y cantos. bueno gracias por compartir tu maravillosa vida con nosotros gracias

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